La diferencia entre hombres y mujeres emprendedores desciende

La diferencia que separa a mujeres y hombres emprendedores españoles ha disminuido un 30% en los últimos 10 años. Según el último Informe Especial GEM sobre Emprendimiento Femenino, en la actualidad este porcentaje es más pequeño que en el resto de Europa –1,8% de la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA)–.

Hacen falta políticas proactivas para el fomento del emprendimiento femenino. La tasa de mujeres que ofrecen productos o servicios innovadores en España es similar a la media de Europa y se equipara a la de los hombres españoles. No obstante, las emprendedoras en España poseen menos expectativas de crecimiento e internacionalización en sus negocios que el resto de europeas. Este estudio está realizado por Red GEM España, una asociación formada por quince equipos de investigadores del entorno académico y empresarial, que cuenta con el apoyo del  Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) y el patrocinio del Banco Santander, a través de Santander Universidades, y la Fundación Rafael del Pino. El director de CISE, Federico Gutiérrez-Solana, señala que “la diferencia de 60% a 40% que separa a hombres y mujeres emprendedores en España se mantendrá durante los próximo años”. En este sentido, recuerda que en el Programa YUZZ, coordinado por el CISE, de novecientos jóvenes emprendedores inscritos en la última edición, sólo el 25% son mujeres”. Por ello, considera “fundamental el desarrollo de políticas proactivas para el fomento del emprendimiento femenino, cuyo valor aporta mucho en términos de calidad”. En el informe se cifra el número de mujeres emprendedoras en España, en más de 650.000, de las aproximadamente 200 millones de mujeres emprendedoras que hay en el mundo. De ellas, hay 128 millones de mujeres que lideran empresas consolidadas, lo que significa que la brecha de género ha disminuido en un 6% desde 2012. La TEA ha aumentado un 7% en 61 economías de todo el mundo en sólo dos años, se añade en este estudio, que resalta que la TEA femenina global ronda el 11%, una cifra que en el caso español, es bastante más baja y, tras caer con la crisis, ahora se ha estabilizado en el 4,5%. Es joven y emprende porque detecta una oportunidadEn comparación con los datos de países europeos impulsados por la innovación (entre los que se incluye España), las mujeres españolas lideran un porcentaje mayor de negocios consolidados que las de otros países de Europa. No obstante, estas mujeres emprendedores (6%) siguen representando un porcentaje inferior al de los hombres que gestionan negocios en España (8%), según los datos aportados por este monitor. Según el estudio, el perfil de la emprendedoras en España es el de una mujer joven, con estudios superiores y que se lanza a emprender cuando detecta oportunidades en el mercado. Su edad media está entre 25 y 34 años y más del 50% tienen un nivel de formación superior. Un 70% de estas mujeres afirman que se han decantado por emprender por oportunidad de mercado. De ellas, sólo un 20% espera generar más de seis empleos en los próximos años.

Claves para lanzar una startup exitosa

Infortunadamente las estadísticas muestran que las empresas jóvenes y exitosas son poco comunes, ya que 90 por ciento de las empresas jóvenes, más conocidas como ‘startups’, fracasan. Por eso, si usted está pensando en crear una nueva empresa, es importante que sepa las tres claves que han hecho el 10% restante de los ‘startups’ exitosos.

Identificar un problema o necesidad común y la manera cómo resolverla es un factor decisivo para el éxito de una empresa. Si usted se encuentra que algún problema cotidiano podría ser satisfecho por esa idea de producto, y además usted observa que esa necesidad es común a su alrededor, su idea tiene potencial. Para eso es necesario que se enfoque en suplir una necesidad que actualmente no es resuelta por algún producto o servicio.

Las soluciones no siempre son del todo originales, sino más bien una réplica de algún producto que ya existe pero cubriendo un mercado donde actualmente no llega ese servicio. Por ejemplo, suponga usted que existe una empresa que le garantiza encontrarle un nuevo empleo en menos de un mes en caso de pérdida de trabajo, pero esta empresa sólo opera en los Estados Unidos. Por lo tanto, existe el potencial de replicar esta idea para otros mercados como América Latina, Europa, Asia, etc. No obstante, estas ideas réplicas son mucho más vulnerables a la creación de una idea original, pues corre el riesgo que las empresas con más experiencias y recursos eventualmente penetren el mercado que usted piensa atacar.

Entender los cambios en la industria, regulatorios y en comportamiento del consumidor son claves para el tiempo de ejecución de su negocio. Imagine usted que Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, hubiera tratado de crear el concepto de redes sociales 30 años atrás, donde el acceso al internet era mucho más limitado, y el internet era más utilizado como herramienta de trabajo que de entretenimiento. En ese caso, Facebook sería simplemente una historia de fracaso. El tiempo en el cual usted está atacando esa necesidad podría ser en varias ocasiones más importante que la idea per se. Si quiere que su startup sea exitoso, su producto tiene que ser perfecto para el mercado actual.

Por último, enfóquese en realizar una ejecución impecable. Recuerde que no le sirve de nada tener una idea sin llevarla a cabo, y para eso mismo, necesita rodearse del equipo de trabajo adecuado para crear ese plan de ejecución. Una empresa exitosa nunca sale a flote por el trabajo de una sola persona. Por eso es necesario estar dispuesto a darle participación accionaria de la empresa a las personas claves para llevar la ejecución que usted necesita. Los creadores de empresas muchas veces tienen el perfil de soñador, sin embargo necesitan personas con otros perfiles, como el calculador, el pesimista, el técnico, entre otros. Asimismo, una empresa joven con perfil de éxito tendrá que enfrentar a VCs (inversionistas institucionales), abogados, reguladores, consumidores, etc., y probablemente, si usted es el fundador de la compañía, será el menos preparado para enfrentar las diferentes etapas de la compañía.

Evita estos errores de emprendimiento

  • Propuesta de valor: Como cualquier empresa, un negocio emergente debe cuidar la propuesta de valor con la que sale a buscar clientes, es decir, no basta con tener una buena idea, hay que convencer al mercado. Para ello, lo principal es tener claridad al comunicar qué es aquello que estamos ofreciendo. En este sentido, debemos alejarnos de las ambigüedades, de los clichés, del eterno lugar común. Si a mí me ofrecen el mejor servicio, con la mejor calidad, al mejor precio, y, además, me lo entregan en la casa, pero no me saben explicar con precisión qué es y para qué me va a servir, lo más probable es que nunca lo vaya a comprar. Por lo tanto, si no podemos definir rápido y bien qué estamos proponiendo al mercado, qué necesidad estamos resolviendo y cómo nos diferenciamos de los demás, lo mejor será tomar un poco de tiempo para reflexionar y precisar.
  • Montos y tiempos: Es preciso conocer con exactitud cuánto vamos a necesitar para arrancar el negocio y en qué momento lo vamos a requerir. Es decir, es imprescindible conocer los flujos de efectivo del negocio: cuándo va a entrar el dinero, cuándo va a salir y en qué cantidades.
  • Distribución: La complicidad de los distribuidores es vital para asentar el producto o servicio en la preferencia de los clientes. La forma en la que vamos a hacer llegar nuestra oferta a los consumidores es la garantía para que el negocio se repita o para que jamás se vuelvan a acercar. La distribución debe cumplir varias promesas: entregar en la fecha compromiso y en forma óptima. El producto no puede llegar tarde ni roto ni echado a perder.
  • Promoción: Éste es el factor crítico que muchos emprendedores pasan por alto. Los operadores de negocios emergentes deben estar dispuestos a dedicar esfuerzos, tiempo y recursos para llegar al éxito. No, las campañas en redes sociales ya no son suficientes para dar a conocer su producto o servicio; es necesario ir más allá. Los tiempos en los que a través de anuncios en internet se despertaba el interés de los consumidores ya pasaron a la historia. Hoy, muchos negocios alternativos están cayendo en el error de circunscribirse únicamente a promocionarse por medios electrónicos y cosechan resultados pobres. Es necesario tener en cuenta mayores puntos de contacto con sus clientes objetivo, ir a exposiciones, publicitarse en revistas especializadas, salir a la calle, sensibilizar el mercado: elevar la mano en forma física y decir ¡aquí estoy!
  • Exceso de parquedad: Es verdad, uno de los pilares que sustenta el modelo de startup es la frugalidad, es decir, se basa en un uso moderado de los recursos con el fin de optimizarlos. Se trata de operar estructuras sencillas con costos mínimos para perseguir ganancias que crezcan en forma exponencial. Sí, el error de muchos emprendedores es que entienden mínimos como sinónimo de nulos. No, no existen proyectos costo cero, que no generen gastos y que además den utilidades. Ser conscientes y cuidadosos con los egresos significa estar pendientes de poner el dinero en lo que de verdad va a redituar. Cuando se cierra la bolsa por completo, le cortamos la fuente de oxígeno al negocio y ahogamos el proyecto.
  • No buscar ayuda: Muchos emprendedores evitan buscar consejo, prescinden de las asesorías y se rehúsan a pagar expertos. Cuando el emprendedor no entiende que es imposible ser experto en todo y se niega a pedir apoyo, se cierra la posibilidad de llevar su negocio a mejor puerto. Ojos experimentados pueden evitar ciertos riesgos, alertar sobre las debilidades del negocio, saben distinguir oportunidades y cimentar fortalezas que, tal vez, quien emprende no ha logrado vislumbrar.
  • Creer que la ayuda debe ser gratuita: Un error común es pensar que la ayuda, capacitación, consejo debe ser pro bono. Lo que se detenta como gratis, generalmente tiene costos ocultos que de todas formas hay que pagar. Se paga la falta de oportunidad, de precisión, de calidad; se queda a deber un favor, se genera molestia, se bloquea la continuidad. En cambio, pactando una tarifa adecuada, el emprendedor tiene derecho a exigir y obtener lo que realmente necesita. Los servicios profesionales, el consejo experto, debe ser facturado y pagado con gusto.