Consejos para vender una startup

1. Mostrar cifras lucrativas

Los compradores van a querer ver las cosas al largo y corto plazo, lo que significa riesgos, ganancias, crecimiento, etc. Cuando vayas a vender, necesitarás tener todas estas cosas resumidas para tu posible comprador y así captar su atención. No van a querer gastar mucho tiempo en ver propuestas, y claramente tampoco querrán mirar cualquier presentación que no pueda ser resumida.

2. Asegúrate que tu negocio sea transferible

Los compradores van a querer cualquier cosa que haga de su continuidad algo sencillo, aún si tú dejas de ser parte de esto. Tus sistemas necesitan ser capaces de ser enseñados, al igual que tus procedimientos operacionales estándar. También debes asegurarte de que el valor de tu negocio no se pierda sin ti, al igual que mantener el patrón para recibir ingresos como algo sustentable y respetable. Un comprador pasará por arriba de algo que requiera más trabajo del que se necesita, así que haz de tu idea algo fácil de reproducir.

3. Prepárate antes

Si vas a querer vender tu startup, vas a necesitar mucha información para presentar a los compradores que están negociando. Debes tener la idea en tu cabeza respecto a venderla un año antes de que la presentes realmente. De esa forma, estarás preparado cuando llegue la fecha.

4. Muestra crecimiento continuo

Una mejor adquisición de una empresa que mantendrá sus ganancias, es una compañía que tenga ingresos que continúen creciendo a medida que pase el tiempo. Al darle a los compradores un plan de crecimiento, ellos serán capaces de ver la inversión en tu emprendimiento como algo que continuará entregando cada vez más al negocio mayor, y así añadirá valor a la posible compra.

5. Conoce el ritmo de adquisición

Los negocios más grandes crecen a un ritmo más lento, y necesitas estar preparado para promocionar ese punto de vista también. Vender cosas que funcionen al largo plazo y presentar ideales sobre el panorama más grande, son cosas que contemplar. Además, debes prepararte para ser paciente, ya que los grandes negocios toman decisiones al paso de un caracol comparado (muy distinto a cómo se hace en una startup).